VERDADES MITOS Y LEYENDAS SOBRE LA ISLA DEL ARGENTINO o ILHA DO FRANCÊS

Establecimiento recomendado:

hoteles en santana do livramento masseilot inmobiliarias palmas

BUSCA EN ESTE SITIO

13.2.09

VERDADES MITOS Y LEYENDAS SOBRE LA ISLA DEL ARGENTINO o ILHA DO FRANCÊS

Ilha Do Frances"El Argentino era un hombre que amaba tanto la isla que quiso morir y ser enterrado en la isla. Cuando pisó nuevamente el arena de la playa comenzó a llorar como un niño."

La isla es una diminuta porción de tierra que en las cartas náuticas figura como Ilha do Francês, pero muchos lugareños la llaman "Ilha del Argentino". Por años fue conocida como la Isla de Ignacio, La isla del Alemán y la Isla del Inglés, su nombre siempre fue cambiando de acuerdo a quien la habitaba.




Se cree que el nombre "Ilha do Francês" se remonta a sus primeros habitantes, que según cuenta la leyenda eran un General de la Armada de Napoleón Bonaparte que luego de la derrota de Waterloo emigró con su familia a empezar una nueva vida lejos de las miradas despectivas de sus compatriotas. Lo cierto es que está habitada desde 1884 y desde esa fecha sus playas fueron excluidas de la orla marítima pública por determinación legal. (TODAS las playas de Brasil son públicas excepto muy pocas como en este caso)
El nombre Ilha do Alemao o Ilha do Ignacio provienen del mismo habitante: Ignacio Schroeder que habitó en la isla desde 1894 a 1916, durante el tiempo que vivió en la isla comenzó a cultivar Orquideas. Su sucesor fue el Inglés Williamson que la habitó hasta 1938 cuando el ARGENTINO Antonio Muñiz Barreto quién continuó el trabajo iniciado por el alemán cultivando orquideas agregando especies mas raras y de lugares mas remotos del planeta. Entre las extrañas orquideas que llevó Barreto se encuentra la Orquidea elegante que es totalmente blanca.

Según cuentan los mas viejos habitantes de Canasvieiras, "Seu Zeca" (como le decían a Barreto) era un hombre que amaba tanto la isla que quiso morir y ser enterrado en la isla. Cuando ya estaba viejo sus familiares lo llevaron de nuevo a Argentina, pero cuando su muerte era inminente lo llevaron de nuevo a la isla, y cuentan a modo de leyenda que cuando pisó el arena de la playa comenzó a llorar como un niño.

fuente: jurere.com.br traducción: Pablo Palmeiro

0 lectores opinan: :

Booking.com
Imprimir Imprimir el artículo